miércoles, 19 de marzo de 2008

INVISIBLES

por Margarita Barbáchano

Hay en el mal llamado Centro de Historia de la ciudad de Zaragoza un conjunto de exposiciones tituladas El cuerpo (con)sentido, que se pueden disfrutar hasta el 11 de mayo. Esta magnífica muestra, que tiene en la imagen su razón de ser, es una continuación de la Bienal Luz inaugurada este verano en ocho espacios ciudadanos pero que no pudo instalarse entonces por estar ocupado el citado recinto. Lástima, porque hubiera sido el colofón perfecto a una Bienal de altura. La muestra está comisariada por Pedro Vicente Mullor, un aragonés residente el Londres, que ha puesto a trabajar a once artistas británicos para ofrecernos una representación visual
contemporánea y de calidad. Una producción que nos la quitarían de las manos en otras ciudades más sensibles al arte y a propuestas vanguardistas, pero que en Zaragoza se inauguró sin pena ni gloria. Resulta difícil de entender que el Ayuntamiento de Zaragoza, que organiza y paga la actividad, no difunda, promocione, informe, envíe invitaciones o dé la bienvenida a los artistas venidos para la inauguración. Los contenidos expuestos son para presumir; y muestras de esta categoría dan imagen a una ciudad que se prepara para recibir la Expo. Sin embargo, la invisibilidad, por no decir otra cosa, es lo que se aprecia en la planta primera del Centro de Historia. Algún funcionario está haciendo mal su trabajo.
¿Hay vida antes de la Expo? ¿Se acaba el espectáculo con las procesiones de Semana Santa? ¿Los medios de comunicación se enteran de lo que hay por la ciudad? ¿Las instituciones saben rentabilizar aquello que patrocinan? ¿Por qué el mal llamado Centro de Historia no se reconvierte en el Centro de la Imagen? Sus estupendas instalaciones y espacios todavía sin usar y sin abrir al público son el escenario adecuado para acoger ese gran centro de la Imagen y la Fotografía que Aragón necesita. Toda la programación que produce este centro va encaminada a la imagen en sus diferentes soportes. Cuenta con espacios interiores y exteriores amplios para alojar diferentes intervenciones artísticas. Salas para albergar talleres y encuentros. Es el lugar ideal para tener una programación continuada y atractiva que atraiga visitantes en un fluir constante. El Ayuntamiento de Zaragoza lo tiene todo para dar el paso. Y se acabarían las incertidumbres que siempre han pesado sobre este espacio desaprovechado de la ciudad, pero que podría resultar deslumbrante.

(Escrito el 19 de marzo ded 2008)

MUJERES

por Margarita Barbáchano

Un grupo de amigas están dispuestas a lanzar en las próximas elecciones un partido de mujeres. Así como suena. Todavía no han decidido el nombre, aunque no sea lo de menos; pero tienen claro que debe ser radical, femenino y feminista. El objetivo: mujeres al poder en todos los órdenes de la vida. Y con los hombres apoyando la candidatura, que no es excluyente el tema. Estas amigas mías son divertidas, ocurrentes, inteligentes y muy preparadas. Tienen pensado hasta el himno que sonaría en los actos. Como sintonía de campaña han elegido My way de Sinatra , que es todo un manifiesto de intenciones y gusta a todo el mundo. Quieren ser influyentes y competentes en educación, sanidad o política exterior, y que su voz se oiga –y se entienda- cuando se habla de economía. Con autoridad, porque lo mismo saben lo que cuesta un kilo de tomate Raf que cómo va el índice Down Jones y su repercusión en los mercados bursátiles.
Al principio, cuando les oí hablar del proyecto me resultó algo extravagante. ¡Un partido político de mujeres! en pleno siglo XXI, pero a medida que se desarrollaba la competición electoral veía claro sus posibilidades de futuro. Es curioso que en este país desde que Lidia Falcón fundara en 1996 la Confederación de Organizaciones Feministas del Estado Español –con escaso éxito- ya no surgió proyecto alguno liderado por mujeres. En once años han cambiado muchas cosas. Tanto han cambiado que en estos tiempos convulsos todavía hay hombres que no aceptan esa pérdida de poder patriarcal y las matan porque no soportan los cambios. En pleno proceso evolutivo es el precio que hay que pagar en la conquista de la igualdad.
Las mujeres están por todas partes y son muchas. Los autobuses en hora punta, temprano por la mañana, están llenos de mujeres que van al trabajo y ya han dejado todo preparado en sus casas. Las universidades están plagadas de chicas con buenas notas. En política ocupan sus puestos. En las empresas suelen ser jefas excelentes. Pero si uno se fija cuando va por la calle siempre verá que son las mujeres las que acarrean las malditas bolsas de la compra, una en cada mano. Ahora Hillary Clinton ofrece a Obama que el que pierda sea vicepresidente. Para ir juntos, para ganar. Todo un detalle de sentido común al final de la carrera.
A lo mejor la ocurrencia de mis amigas coge fondo y fuerza y en las próximas elecciones la arman a su manera.

(Publicado en Heraldo de Aragón el 12 de marzo 2008)

domingo, 27 de enero de 2008

Foto actual (qué le vamos a hacer) tomada en la fiesta de los periodistas (Oasis) 24 de enero 2008. Autor: Pedro Fondevila

sábado, 26 de enero de 2008

LA SALA OSCURA

Manuel salió de la reunión del consejo de administración de su empresa asqueado y defraudado. Cuatro horas seguidas escuchando estupideces acaban con la paciencia de cualquiera. Miró el reloj con angustia: todavía tenía tiempo para llegar a casa a una hora decente, ver a los chicos y esquivar la mirada de su mujer. Llevaban enfadados una semana larga. Sin hablarse. Y tal como estaba de cargado, podía saltar a la mínima. Optó por dejar el coche en el garaje e ir andando hasta el cine más próximo. Cuando se apagaron las luces y la sala quedó a oscuras y en silencio, Manuel suspiró y se metió de lleno en la película.
Si a los 20 millones de espectadores que dejaron de ir al cine durante el 2007 les hubieran advertido de la cualidad terapéutica de la pantalla grande, seguro que vencían la pereza y se aficionaban más al séptimo arte. El poder de evocación que tiene el cine no lo tendrá nunca una pantalla de televisión por muy de plasma que sea y unos DVD comprados o alquilados en la tienda del barrio. No digamos ya si se bajan las pelis de Internet o se ojean los vídeos de Youtube. Eso es otra cosa, que está muy bien y resulta entretenida, pero no se puede comparar con la placentera sensación de ver cine con mayúsculas.
Me cuesta trabajo entender que España pierda 20 millones de espectadores de películas al año y sin embargo aumente paulatinamente el número de horas que cada español pasa frente al televisor. Con películas españolas estupendas como El Orfanato, Rec, Las trece rosas, Siete mesas de billar francés o Los crímenes de Oxford. En Aragón, además, vamos por encima de la media: con más de cuatro horas al día de consumo televisivo. Nos estamos volviendo demasiado cómodos, gordos y conformistas. Con una cultura audiovisual mediocre y autocomplaciente que prefiere el sofá, la tele, la cerveza y el móvil sonando cada cinco minutos, a salir de casa y celebrar la fiesta del cine. Para mí ir al cine es una pequeña fiesta que cultivo siempre que puedo. Supone quedar con alguien para compartir después las impresiones, salir a cenar algo antes o después. Llegar a casa con el sabor de las imágenes todavía recientes y la intensidad de una historia bien contada, sólo para mí. En el silencio respetuoso de la sala a oscuras.

Publicado en Heraldo de Aragón el viernes 25 de enero de 2008

martes, 22 de enero de 2008

FEMINICIDIO

Mal empezamos el año cuando ya van seis mujeres asesinadas por hombres que no podían vivir sin ellas, pero que en vez de matarse para ser coherentes con su abandono optan por cortarles antes el cuello. No es de extrañar entonces que hasta la vicepresidenta Fernández de la Vega, feminista reconocida, manifieste que hay que ampliar la ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género porque no funciona. Algo de eso debe haber porque antes de empezar una conferencia sobre el tema me abordó un joven Guardia Civil, especializado en los delitos contra la violencia de género, para lamentarse de que no existe coordinación ni información transversal entre los distintos estamentos involucrados en la violencia machista: Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, hospitales y centros de Salud y sistema judicial. No existe cruce de información, base de datos globalizada sobre esta preocupante patología social. Cada uno hace su trabajo –se supone que bien- y ahí se queda guardadito y tremendamente aislado en el disco duro de su ordenador. Falta eficiencia, que se dice ahora, o eficacia que se decía antes.
Feminicidio es un neologismo que la prensa mexicana ha creado para denunciar las matanzas de mujeres en la ciudad de Juárez (México) y en Ciudad de Guatemala (Guatemala). Debido a que se pueden considerar estos asesinatos como una forma de genocidio de mujeres, que además no son investigados por la justicia local. En Guatemala las mujeres luchan porque el Gobierno apruebe la ley contra el feminicidio. “El fracaso del sistema judicial guatemalteco es total. De las 3.500 mujeres muertas sólo ha habido 13 condenas”, dice en la prensa Mercedes Hernández, de 29 años y huída de su país.
Ya sé que aquí no pasan estas cosas y que somos modelo a imitar en leyes progresistas. Sin embargo, debemos perfeccionar el sistema para que sea operativo y la investigación se centre siempre en el agresor. Para que se conozcan sus pasos. Sólo de esta forma se conocerán sus intenciones. Hay que tomar conciencia de que estos maltratos y asesinatos no son un problema privado o doméstico. Es un grave problema social, de Estado y de Salud, que pasa factura a la economía española. Desde 1999 la violencia de género ha acabado con la vida de 530 mujeres en España. Ni el terrorismo de ETA supera esta lacra.

Publicado en Heraldo de Aragón el martes 22 de enero de 2008

lunes, 21 de enero de 2008

Debate Elecciones Generales 2008

El 9 de enero de 2008 se celebró en la Fnac de Zaragoza un debate sobre las elecciones generales del próximo 9 de marzo. "Entender las elecciones" fue la propuesta de la Fnac para introducir un debate abierto desde el punto de vista ciudadano. Una reflexión sobre el papel de la política en nuestra sociedad: ¿cómo nos gustaría que nos hablaran los políticos? ¿Por qué no les entendemos ? ¿A quién y por qué se vota? ¿Existen todavía las ideologías? Fueron el estilo de preguntas lanzadas a los invitados al debate y al público en general. Intervinieron en esta mesa redonda: Encarna Samitier, subdirectora de Heraldo de Aragón; Dionisio Sánchez, director de El Pollo Urbano; Jorge Romance, periodista y bloguero, y Margarita Barbáchano, que actuó como moderadora y conductora del debate.



martes, 15 de enero de 2008

EL DUELO

Podrá parecer poco patriótico, pero sigo con mucho más interés la campaña electoral norteamericana que la española. El duelo entre Clinton y Obama me resulta más entretenido y apasionante que la pesadez de los discursos monocordes de Zapatero y Rajoy. Hay que reconocer que EEUU, además de las guerras, sabe mover como nadie la maquinaria electoral. Ese colorido, ese glamour, esas luces tan bien dispuestas, esos escenarios donde levantan pasiones, esos debates colectivos en televisión de todos los aspirantes lanzando las mejores mentiras. Siempre me han deslumbrado las primarias entre demócratas y republicanos y su espectacular carrera hacia la Casa Blanca. Puede que sea debido a fascinación que profeso por el cine y a la fotogenia de estos dos candidatos de las minorías: las mujeres y los negros. Lo cierto es que sólo faltaría un candidato homosexual a la Casa Blanca para dar la vuelta a la tortilla al integrismo radical de la era Bush en ese gran país. La cosa se está poniendo tan interesante que hasta la ignominia de Guantánamo tiene los días contados, si nos atenemos a las declaraciones de los principales nominados.
El cambio del joven senador afroamericano frente a la experiencia y aguante de la ex primera dama. Dos elementos nuevos que reactivan un electorado proclive a porcentajes de abstención muy altos. Los norteamericanos, los jóvenes sobre todo, están hartos de la política del terror. Un chantaje que tras el misterio del 11 de septiembre funcionó como una maquinaria bien engrasada. Ahora, tanto demócratas como republicanos, se apuntan al cambio como moneda de éxito. Incluso Hillary que lo hace coincidir con su condición de mujer para sentarse al otro lado de la mesa del despacho oval. Sorprende ver el entusiasmo que concitan ambos contendientes en los mítines, su manera de dirigirse al auditorio, sus sonrisas o la rotundidad de sus arengas cuando parece que se creen que pueden mejorar la vida de los americanos.
Ya me perdonarán, pero yo cuando hablan Zapatero o Rajoy no me creo lo que dicen. Hay algo que falla. La verdad es que echo en falta esa brillantez en esta campaña electoral nuestra tan aburrida, previsible y monótona. Con un candidato de la derecha todo el día hablando de rebajas. Y con un candidato socialista que, sin darse cuenta, está perdiendo esa juventud que le otorgaba la fuerza del cambio.

Publicado en Heraldo de Aragón el lunes 14 de enero de 2008